“Después de comer cualquier fruta engorda”
Antes de nada, este mito no tiene ninguna base, ninguna, simple
y llanamente las frutas son los alimentos más hipocalóricos y
más ricos en vitaminas y sales y minerales (junto con las verduras) de
nuestra dieta. Las hay con más calorías, si, pero casi podríais hartaros
de frutas durante todo el día y no estaríais comiendo ni lípidos (grasas)
ni carbohidratos (azúcares) de más.

¿Cuándo es más recomendable tomar la fruta?
No hay respuesta apropiada, como vais a ver a continuación,
tomar fruta es recomendable en cualquier situación:

Aunque en el blog nos caracterizamos por una visión crítica de la
medicina no por ello podemos negar los inmensos beneficios de la
fitoterapia o uso de las plantas medicinales. Las hemos utilizado
durante siglos y son la base de nuestra farmacopea actual
(véase el caso de la belladona y la atropina), pero aun hoy
en día nos sorprende cuando ciertos alimentos resultan ser
eficaces contra ciertas enfermedades y además se descubre porque.
Este es el caso de los arándanos, ya los indios americanos
las utilizaban contra enfermedades renales y recientemente se ha
demostrado que son especialmente útiles para evitar las
infecciones de las vías urinarias, entre las que se encuentra la
conocida cistitis. Se conocían sus propiedades pero no a que se
debían, la mayoría achacaban sus beneficios a la acidez de la fruta.
Al parecer unas sustancias químicas llamadas protoantocinidinas
son las que impiden a las bacterias colonizar los conductos urinarios,
pero ¿cómo? las fimbrias (”anclajes”) que utilizan las bacterias no
son capaces de “anclarse” cuando estas sustancias están
presentes. Es lo que investigadores estadounidenses han
conseguido averiguar, aunque advertimos, no es efectiva
contra todo tipo de infecciones, sino para algunas variantes y al dejar
de tomarlos el efecto desaparece totalmente por desgracia.

Dejar de fumar: las razones que necesitas (I)

Aquí os presentamos algunas razones que esperamos os ayuden
a empezar dejar de fumar:
*Usted es adicto y tiene que dejar de serlo: si, ya sabemos
que existen drogas socialmente aceptadas y drogas marginales,
drogas “blandas” y “duras”, pero usted es adicto (debe fumar todos
los días, dejar de fumar de golpe la provoca síndrome de abstinencia, etc.).
Y no una droga cualquiera, a diferencia del alcohol o el café usted no
sabe a lo que es adicto, no sabe lo que fuma, cree que es nicotina, pero
lleva más amoniaco, alquitrán, cianuro, arsénico, metano, formaldehido,
radón, etc.
*Fumador pasivo: aunque la sociedad le reconoce el derecho a hacer
con su salud lo que quiera y aumentar la factura de la Seguridad Social
hasta límites insospechados, lo que la sociedad no tiene porque aguantar
es su humo. Gracias a él mayores, niños, asmáticos, bronquíticos, etc.
habrán tenido que respirar en algún momento su humo, un humo que les hace
mucho más daño que a usted.
*Humo de tercera mano: incluso cuando fumas y luego ventilas una
estancia tus prendas, las alfombras y el sofá se impregnan de
tóxicos metales pesados, especialmente carcinógenos en las primeras
etapas de la vida, por lo tanto, no soluciona el problema con fumar cuando
no estén. Debe dejar de fumar.
Cientos de productos en el mercado se dan a conocer con la bandera de
ser hechos confibra natural. No es un mal recurso de convencimiento,
ya que la fibra es un alimento esencial en cuestión de nutrición y
funcionamiento del organismo.
Entre sus beneficios se sabe que absorbe agua, acelera el tránsito
intestinal, elimina el colesterol, disminuye los niveles de glucosa
(atención, diabéticos y propensos a serlo), disminuye ácidos grasos,
desintoxica el colon y, en suma, con ello evita graves enfermedades.

Largo, tubular y originario del extremo Oriente y Europa,
el apio es una hortaliza invernal que se emplea en miles de
recetas culinarias, debido a que es sumamente versátil
y aromático. La medicina china lo utiliza desde hace siglos para
tratar diversos problemas del organismo.
Procurar contar con ciertas porciones de este alimento puede
ayudarte a ganar salud y a preparar efectivos remedios caseros.
A continuación seis de sus atributos al respecto:
1. Es diurético y adelgazante. Al ser rico en aceites esenciales,
alivia la retención de líquidos. Lo ideal es tomar dos o tres
veces por día una infusión de semillas secas, calculando 1.5 gramos
por taza de agua caliente.

Cuando padecemos de malestares que no nos preocupan
demasiado y que por comunes consideramos que no requieren una
visita al médico, es fácil optar por la automedicación. Esto sucede
principalmente cuando la enfermedad o los síntomas son pasajeros,
algún amigo o pariente se ha tratado con tal o cual medicamento
o simplemente conocemos su uso gracias a su publicidad
en los medios de comunicación.
Un dolo de muela, un suplemento para prevenir la artrosis, un gel
desinflamante para el dolor de articulaciones como la rodilla cólicos
de naturaleza desconocida,… en fin: un gran número de personas
tratan de dar alivio a situaciones como estas suministrándose
medicinas sin prescripción médica.

Antes de nada, ¿sabéis que es una bebida isotónica? por
definición, una bebida isotónica tiene la misma
concentración de sales-minerales y
azúcares (6-8%) que nuestro organismo, lo cual facilita
su absorción y en teoría la recuperación después del
ejercicio, al evitar la deshidratación del músculo. Esta es la teoría,
pero la práctica puede distar bastante, veamos el porqué de esto.
Nuestro músculo puede “sobrevivir” sin resistirse en absoluto
y solamente hidratándose a base de agua si realiza una
hora de ejercicio. No hay resentimiento en tanto en
cuanto el ejercicio sea moderado, se practique a una temperatura
normal o habitual y no pasemos de una hora. ¿Pero si pasamos de
una es obligatorio tomar bebidas isotónicas? no, a decir verdad no,
puede resultar de ayuda, pero la posibilidad de sufrir una hipoglucemia
es baja, en tanto en cuanto no practiquéis ejercicio bajo un sol abrasador.
No hay nada peor que los consejos médicos tajantes, son terribles, se
convierten con rapidez en mitos o en inamovibles axiomas, y si algo nos
demuestra la medicina es que lo que sabemos sobre ella evoluciona
constantemente, por lo tanto ese tipo de afirmaciones carecen de
sentido. En este caso, no podemos afirmar que la necesidad para
cualquier persona sea de 2 litros, simplemente porque no es así.
¿A qué atienden las necesidades de agua en una persona? a varios
factores: edad, sexo, peso y actividad física. Una persona joven
necesitará de más agua, sus necesidades metabólicas son más
altas. Tampoco podemos olvidar el peso o sexo, por razones constitutivas
las mujeres tienen un porcentaje de grasa mayor, tejido adiposo que
no necesita agua.
Los hombres en cambio suelen tener una mayor reserva de glucógeno,
lo cual implica por lo tanto que se necesita más agua. Entonces
¿cuánto hay que beber? la mejor recomendación hasta el momento
y la más efectiva es “beber a necesidad”, ni más ni menos, ni menos
ni más. Nuestro organismo ha desarrollado un efectivo sistema de
regulación de la volemia y natremia, es decir, el volumen de sangre
y nivel de sal; si nos deshidratamos nuestra sangre “se espesa”
y aumenta la concentración de sal, lo cual provoca la reabsorción de
agua (y vuelve la orina más oscura).

No seamos hipócritas, el pan engorda, engorda, si, ya sé que os
han dicho que no, pero el pan engorda. ¿Cómo es posible? no existe
ningún alimento que “no engorde”, ni siquiera los “light”, todos
tienen calorías, en nuestra dieta solo existe un elemento que no calórico,
el agua, y a veces ni eso. Por lo tanto, si, coméis pan podéis engordar,
pero ¿cuanto?A la hora de analizar cuanto engorda algo
debemos tener en cuenta siempre cuatro factores: número de
calorías, tipo de nutriente, cantidad habitual de
consumo e índice glucémico (IG). En este caso 100 gr de pan blanco
(el común y habitual) equivalen aproximadamente a 250 calorías,
podríamos decir que es la cantidad de calorías es media-alta
(a groso modo), pero veamos de donde vienen esas calorías: 58 gr
de carbohidratos; 7,8 gr de proteínas y 1 gr de lípidos o grasas
(0 de colesterol).
Y terminamos el breve análisis con los dos últimos factores:
un trozo de pan son más o menos 20 gr (por lo tanto, un trozo
de pan = 25 calorías) y terminamos por ver el IG,
donde si hay diferencias dependiendo del pan, una Baguette tiene
90 y el pan blanco 70. Es decir, el pan (sin untar) tiene pocas calorías,
apenas 25, de las cuales la gran mayoría son carbohidratos o azúcares
y no grasas, lo cual es beneficioso si sufrimos de enfermedades
cardiovasculares o estamos haciendo una dieta blanda por ejemplo.
Causas
Normalmente hablamos de causas ambientales y causas
intrínsecas. Las primeras son en gran parte de origen familiar,
los hábitos de consumo que heredamos, la actitud respecto a la
comida, etc. nos vienen de la familia irremediablemente. Incluso
el identificar la comida abundante como “premio” es un hábito
que adquirimos durante la infancia; aunque el bombardeo
publicitario al que nos vemos sometidos no haga más que potenciar
estos factores, dificilmente puede resistirse uno cuando no paran
de bombardearle imágenes de hamburguesas.
Entre las causas intrínsecas se encuentra la genética y metabolismo
de cada uno, propio e intransferible, en concreto durante los últimos
años se ha estudiado el efecto de la hormona leptina, de efecto
saciante y cuya carencia parece estar relacionada con la obesidad,
incluso en las fases más tempranas.




